Visión General del Brit Mila
Las costumbres y leyes correspondientes a la circuncisión derivan de
la Biblia, el Talmud y la tradición judía, las que han sido transmitidas
meticulosamente de generación en generación.
El Primer Mandamiento de Di-s a Abraham
La circuncisión es el primer mandamiento dado por Di-s a Abraham, el
primer judío, y es una parte central del judaísmo. Abraham, el padre del
pueblo judío, durante muchos años sirvió a Di-s rectamente. Sin embargo
fue sólo después que se circuncidara por orden de Di-s a los noventa y
nueve años, que pudo llegar al máximo nivel de perfección bíblica de "y
serás perfecto" (Génesis 17:1).
Di-s deseó que ese último "toque final" y perfección de nuestro
cuerpo fuera un acto humano distintivo. Esto nos enseña que la
perfección espiritual puede y debe lograrse por el esfuerzo humano.
En la Torá
Está escrito en la Torá: "Este es Mi mandamiento que observarás entre
Mi y tú y tus hijos después de ti, de circuncidar a todos los varones.
Circuncidarás la carne de tu prepucio, y será una señal del pacto entre
Yo y tú" (Ibíd. 17:10-11). Este es el único mandamiento de la Torá
llamado "la señal del pacto" entre Di-s y el pueblo judío. En efecto, la
Torá menciona la palabra "Brit" (en hebreo pacto) 13 veces en conexión
con la circuncisión, y es por eso que la palabra "Brit" se ha convertido
en sinónimo de circuncisión. Nuestros Sabios dicen que es considerado
el más grande de todos los mandamientos.
El pacto entre Di-s y el pueblo judío es tan profundo y significativo
que la circuncisión es practicada lo más temprano posible en la vida de
una persona. La Torá nos dice que es en el octavo día después del
nacimiento.
Trascendiendo el Intelecto
A medida que los niños maduran y se desarrollan son entrenados para
observar todas las mitzvot, cada una de acuerdo a su nivel,
especialmente una vez que llegan a la edad en que pueden cumplirlas por
ellos mismos y apreciar su importancia. Sin embargo con la circuncisión,
no esperamos a que el niño se desarrolle lo suficiente para comprender
su significado. Esto es debido a que el vínculo y pacto entre el judío y
Di-s trasciende el intelecto y es tan vital que no es demorado.
Otra distinción es que otros mandamientos son cumplidos en
conjunción, pero en forma externa, con el cuerpo. Los tefilín
(filacterias) por ejemplo, son usados en el brazo y en la cabeza; se da
caridad con la mano. La circuncisión es única porque es cumplida con el
cuerpo mismo, dejando la marca del pacto eterno con Di-s sobre éste toda
la vida.
Una vez que el niño es circuncidado, su alma Divina comienza a entrar
a su cuerpo en un proceso que es completado en el Bar Mitzvá a los
trece años.
La Obligación
La primera obligación para la circuncisión de un niño judío cae sobre
el padre. En el caso de que el padre no esté presente o no puede
organizar la circuncisión, la obligación cae sobre la comunidad judía, y
esencialmente cada judío, hacer los arreglos para su circuncisión. Una
vez que el niño llega al Bar Mitzvá, está personalmente obligado de ver
que está circuncidado.
Los Sabios del Talmud enseñan que "cada mandamiento de la Torá por el
cual el pueblo judío debe sacrificar su vida, especialmente bajo la
amenaza de muerte durante períodos de persecución gubernamental,
incluyendo la circuncisión, es preservado por ellos". En verdad, a lo
largo de las generaciones, aun durante las peores persecuciones, los
judíos han cuidado la mitzvá de Brit Milá con increíble devoción, auto
sacrificio y alegría. Nuestros Sabios también dijeron: "Cada mandamiento
que los judíos han aceptado sobre ellos con alegría, como la
circuncisión, perdura".
Un Mohel Calificado
La persona que lleva a cabo el Brit es llamada "Mohel". Es un maestro cirujano con experiencia especial en el ritual judío de la circuncisión. Para estar calificado como Mohel
debe ser temeroso de Di-s, un judío observante de la Torá, y conocedor
de la gran cantidad de leyes judías y médicas correspondientes al Brit
Milá.
Al tener el Brit llevado a cabo por un Mohel calificado uno puede estar seguro que todo el procedimiento es aceptable para los niveles bíblicos y halájicos (legislación judía), y llevado a cabo de acuerdo a la forma médica más competente.
Se debe tener en cuenta que al hacer circuncidar al bebé por un
cirujano pediátrico en un hospital no cumple los requerimientos bíblicos
del ritual judío de la circuncisión. La obligación de ser circuncidado
ritualmente aun queda. En adición, muchos médicos utilizan diversos
métodos y procedimientos tales como la abrazadera Gamko, que provoca
dolor innecesario al niño, y está prohibido de acuerdo a la ley judía.